¿Cómo se diferencian las causas primarias que lesionan la estructura de los riñones?
El establecimiento de una insuficiencia renal crónica suele ser la consecuencia de agresiones previas no resueltas de forma oportuna, tales como episodios severos de insuficiencia renal aguda o procesos infecciosos bacterianos recurrentes en el tracto superior conocidos como pielonefritis. El especialista debe realizar un cuidadoso diagnóstico diferencial para descartar que la pérdida de función esté condicionada por factores obstructivos como los cálculos renales o por patologías genéticas complejas de tipo estructural como la enfermedad poliquística renal. Asimismo, es vital evaluar patologías de origen inmunológico que dañan el ovillo capilar, entre las que destacan la glomerulonefritis, el síndrome nefrótico —caracterizado por pérdidas masivas de albúmina— y el síndrome nefrítico, donde predomina la respuesta inflamatoria y la congestión circulatoria.

